La Fundación concede ayudas económicas para la instalación de nuevas sedes de asociaciones juveniles o clubes de bachilleres, o mantenimiento de algunos ya existentes.
También, les ayuda en el lanzamiento de programas de orientación profesional y de desarrollo de habilidades, campos de trabajo, cursos de aprendizaje o perfeccionamiento de idiomas en el extranjero, programas de preparación de Olimpiadas científicas y proyectos internacionales de solidaridad, facilitando fondos y asesoramiento.
En otros casos, las ayudas van destinadas a la atención de necesidades específicas, tales como: equipamiento, concesión de becas y material de tipo educativo o cultural.
Estos clubes, promovidos por padres preocupados por la educación de sus hijos en ámbitos a los que no llega la familia y la escuela –los deportes, la relación con los demás y las diversiones– enfatizan la atención personal a través de un preceptor, el estudio y la formación humana y deportiva. Todos coinciden, además, en subrayar la importancia de la formación espiritual, siempre con respeto a la libertad de las conciencias de cada chico. |
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